La primera reunión de Hernán Lacunza con el Presidente Mauricio Macri montó una escena tragicómica para la actualidad que vive la Argentina. Es que mientras se aguardaba la llegada del funcionario varios autos comenzaron a ingresar al barrio privado Los Abrojos donde descansa el mandatario.

La sorpresa es que ninguno de los que llegaban parecían en plan trabajo. "Shortcitos", botines, medias y hasta canilleras traían en los bolsos los que descendían de los autos. Sí, en Los Abrojos estaba programado un partido de fútbol entre funcionarios y segundas líneas del Gobierno nacional. Todo en medio de una cumbre clave para el futuro económico del país en los próximos 70 días.

 

Los partidos de 11 fueron eje de la gestión de Macri y Marcos Peña, de ahí salió la anécdota que Macri le contó a Xi Jinping sobre el día que hizo un gol de tiro libre y se lo quiso mostrar en plena cumbre internacional. También quedará en el recuerdo el día que sacó un lateral cómo alguien que nunca practicó el deporte pese a haber manejado el negocio del fútbol durante años.

Por su parte, la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal el viernes aterrizó junto a sus hijos en Bariloche y retomó la agenda este lunes. Antes de partir rumbo al sur, Vidal almorzó junto a los principales candidatos bonaerenses y su equipo de campaña en las oficinas del Banco Provincia en el centro porteño. 

FUENTE:Política Argentina