Si algo no se esperaba tanto Mauricio Macri como los integrantes de Juntos por el Cambio fue el amplio margen de la derrota electoral contra el Frente de Todos. Tampoco la paliza electoral en provincia de Buenos Aires y, mucho menos, que aparezca en el horizonte la posibilidad de perder también su distrito insignia, la ciudad de Buenos Aires.

Según establece el sitio La Política Online, el Presidente "siente que lo engañaron sus propios asesores sobre las chances reales que tiene de conseguir su reelección".

"Hemos sido engañados", admite Macri. Incluso, su propio núcleo duro integrado por Marcos Peña y Duran Barba quedaron en el ojo de la tormenta. Las icónicas encuestas que lideraba ese sector del PRO "mostraban a un Macri competitivo y en algunos casos incluso cerca de una victoria".

La misma noche de la derrota, Duran Barba fue echado del bunker cambiemita por Lilita Carrio. Luego llegó el turno a Marcos Peña quien vio diluido su poder y fue desplazado al "cono de silencio".

Según afirma La Politica Online "afectado por la crisis política que atraviesa desde su derrota, Macri tiene problemas para dormir y por las noches suele pasar horas mirando la plataforma de contenidos audiovisuales Netflix".

El problema no es solamente la pérdida del gobierno: tanto el presidente como sus funcionarios saben que luego de diciembre, los esperará un complicado panorama judicial. En Comodoro Py se acumulan más de 100 causas que recaen sobre Macri y que fueron silenciadas durante su gestión.

 

 

Fuente: La Política Online