Los efectivos de la Policía de la Ciudad que realizaban un control vehicular detuvieron su marcha y le solicitaron la documentación que justifique su circulación en la vía pública algo que Nardelli, nuevamente, no tenía. Según informaron fuentes policiales, el empresario se ofuscó por el procedimiento.

El caso fue notificado al Juzgado Federal Nº 9, a cargo del juez Luis Rodríguez, quien ordenó el secuestro del auto y se labró un acta por infracción del artículo 205 del Código Penal, el cual indica: "Será reprimido con prisión de seis meses a dos años, el que violare las medidas adoptadas por las autoridades competentes, para impedir la introducción o propagación de una epidemia".

Nardelli, además presidente de la Terminal Puerto Rosario, tampoco había respetado la cuarentena a comienzos de esta semana y a raíz de ese hecho intervino el Juzgado Federal N° 4, a cargo del doctor Marcelo Martin Bailaque, quien ordenó el secuestro de la embarcación y el arresto domiciliario de los involucrados por violar el decreto que establece la cuarentena nacional obligatoria para proteger a los argentinos frente a la pandemia.

No hay que olvidar que la empresa Vicentin se encuentra en concurso preventivo de acreedores y mantiene una deuda de 1.350 millones de dólares, que está dividida entre u$s 1.000 millones de los bancos y el resto a empresas del sector agrícola. El Banco Nación es el principal acreedor de la empresa con $18.000 millones, seguido por el Banco de la Provincia de Buenos Aires con $1.600 millones y el BICE con $5 millones.